Por: Maria Fernanda Fernandez Mendieta
Los incendios forestales registrados durante la primera semana de octubre han dejado seis personas fallecidas en el Perú y mantienen en alerta a las autoridades de cinco regiones. Según los reportes del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN-Indeci) y las oficinas regionales de Gestión del Riesgo de Desastres, las emergencias continúan en distintas localidades del país.
De las víctimas mortales, cinco fallecieron en Cusco y una en Puno. Las altas temperaturas, la intensa radiación solar y los fuertes vientos han favorecido la propagación del fuego en pastizales, bosques y terrenos agrícolas.
La Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad del Cusco confirmó la muerte de cinco personas. Entre las víctimas se encuentran tres adultos mayores cuyos cuerpos fueron hallados en los distritos de Yanatile, en Calca; Colquepata, en Paucartambo; y Yanahuara, en Urubamba.
A estas víctimas se suman dos hermanos de 11 y 18 años, quienes fallecieron a consecuencia de las quemaduras sufridas durante un incendio forestal en el distrito de Pomacanchi, provincia de Acomayo.
En Puno, el COEN-Indeci informó que Felipe Cjuno Medina, de 82 años, falleció el 3 de octubre en el distrito de Macari, provincia de Melgar. El adulto mayor cayó cuando intentaba pedir ayuda durante la emergencia y fue trasladado a un centro de salud, donde recibió atención por un traumatismo encéfalo craneano y quemaduras de primer grado. Posteriormente, se confirmó su muerte.
Además, se reportaron personas con quemaduras de segundo grado en el distrito de Pichacani y otros pobladores afectados que recibieron atención médica.
Al cierre del jueves 8 de octubre, las autoridades mantenían el seguimiento de las labores de control y extinción de incendios forestales en Cusco, Apurímac, Ayacucho, Junín y Puno.
En Cusco, se reportaron nuevos incendios en los distritos de Oropesa y Yanatile. También continuaban activos focos en Laccaya, en Velille, provincia de Chumbivilcas, y en la comunidad de Huiscachani, en Marangani, provincia de Canchis.
En Apurímac, se registraron incendios en la comunidad de Layme, distrito de Tapairihua, provincia de Aymaraes, así como en San Pedro de Cachora, en Abancay. En Mara, provincia de Cotabambas, las brigadas y el personal de serenazgo tuvieron que retirarse temporalmente debido a la intensidad de los vientos.
En Ayacucho, permanecía activo un incendio en Santiago de Lucanamarca, provincia de Huanca Sancos. En contraste, los siniestros reportados en Quinua y Huamanguilla fueron extinguidos con apoyo de los pobladores.
En Junín, un avión de la Fuerza Aérea del Perú, equipado con un sistema contra incendios, realizó descargas de agua para controlar las llamas en la comunidad nativa de Tsyapo, distrito de Río Tambo, provincia de Satipo.
En Puno, las brigadas continuaban trabajando para extinguir el incendio forestal en el sector Aurincota, distrito de Huacullani, provincia de Chucuito. Entretanto, los focos registrados en Yorocco y Collarijo ya habían sido controlados.
Edwin Mancilla Ucañani, funcionario de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad del Cusco, advirtió a la Agencia Andina que los incendios pueden avanzar a velocidades de entre 15 y 20 kilómetros por hora, lo que dificulta las labores de control y representa un riesgo para las comunidades cercanas.