Por: Maria Fernanda Fernandez Mendieta
El Gobierno de Donald Trump puso en marcha una prohibición sobre importaciones provenientes de Canadá valorizadas en aproximadamente US$967 millones. La medida incluye principalmente bebidas alcohólicas, determinados productos lácteos y motocicletas.
La restricción entró en vigor como represalia a las medidas adoptadas previamente por Canadá frente a los aranceles estadounidenses. Las bebidas alcohólicas representan cerca del 87% del valor de los productos afectados.
La decisión también alcanza a las motocicletas Can-Am Spyder y Canyon, fabricadas por la empresa canadiense Bombardier Recreational Products (BRP).
La nueva medida se suma a los aranceles de hasta 50% impuestos por Estados Unidos a determinados productos canadienses. Ottawa respondió con tarifas de entre 15%, 25% y 50% sobre productos estadounidenses.
El conflicto comercial ocurre mientras ambos países, junto con México, avanzan hacia la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Ante este escenario, el primer ministro canadiense Mark Carney impulsa una estrategia para diversificar las relaciones comerciales de su país y disminuir su dependencia del mercado estadounidense.
Canadá busca ampliar sus vínculos comerciales con otros mercados, entre ellos la Unión Europea, India y China. Ottawa también ha adoptado acuerdos para facilitar determinados intercambios comerciales con estos países.
Desde Washington, Trump ha sostenido que espera alcanzar un acuerdo con Canadá y que el gobierno canadiense terminará negociando con Estados Unidos.
Analistas citados en el reporte consideran que las nuevas restricciones podrían prolongar la disputa y aumentar la presión sobre exportadores, importadores y empresas de ambos países.