Por: Maria Fernanda Fernandez Mendieta
El tratamiento experimental, denominado intismeran autogene, utiliza tecnología de ARN mensajero (ARNm) para orientar a las células del organismo a producir proteínas capaces de activar una respuesta inmunitaria.
A diferencia de una vacuna preventiva tradicional, esta terapia está diseñada específicamente para tratar el cáncer de cada paciente. Para ello, se analizan las mutaciones presentes en su tumor y se desarrolla una fórmula personalizada.
El objetivo es que el sistema inmunitario pueda reconocer las características de las células cancerosas y atacarlas, reduciendo el riesgo de que el tumor vuelva a aparecer.
Terapia combinada mostró mejores resultados
Moderna y Merck informaron que la terapia personalizada, administrada junto con Keytruda, logró una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia libre de recaída frente al uso de Keytruda por sí solo.
El ensayo clínico de fase 3 incluyó a más de 1.100 pacientes con melanoma avanzado que habían sido sometidos previamente a una cirugía.
Las compañías calificaron el resultado como un avance para las terapias contra el cáncer basadas en ARN mensajero. Sin embargo, todavía no han publicado las cifras completas del estudio.
Especialistas piden esperar los datos completos
El resultado fue considerado alentador por especialistas que no participaron en el ensayo, aunque señalaron que todavía es necesario conocer los datos detallados para determinar la eficacia del tratamiento a largo plazo.
Uno de los principales aspectos por evaluar será si la reducción de las recaídas se mantiene durante varios años.
Moderna y Merck prevén presentar los resultados completos en un congreso médico y posteriormente iniciar los trámites para solicitar la autorización de comercialización.