Por: Maria Fernanda Fernandez Mendieta
La alerta está encendida en el valle Chicama. La Junta de Usuarios advirtió que el río presenta 47 puntos críticos que requieren intervención antes de que se intensifiquen las lluvias. La organización teme que una eventual crecida genere desbordes y provoque graves daños en áreas agrícolas y pobladas.
Durante una conferencia de prensa, el presidente de la Junta de Usuarios del Valle Chicama, Benito Saavedra Marrero, cuestionó la falta de acciones concretas por parte de las autoridades y pidió que se prioricen los trabajos de prevención
Advierten riesgo de desborde
Según explicó el dirigente, en años anteriores se habían identificado entre tres y cuatro puntos críticos en el río Chicama. Actualmente, la cifra se habría elevado a 47 sectores vulnerables, desde la zona de playa hasta sectores ubicados aguas arriba.
La preocupación aumenta ante la posibilidad de que el caudal del río se incremente durante la temporada de lluvias. La Junta de Usuarios recordó que en algunos sectores se registraron desbordes incluso con caudales de alrededor de 60 metros cúbicos por segundo.
“Demandamos a las autoridades competentes la intervención inmediata en estos 47 puntos críticos”, señaló Saavedra durante su exposición.
Los representantes de los usuarios señalaron que una eventual inundación podría afectar terrenos agrícolas, canales, bocatomas y otras estructuras que permiten el abastecimiento de agua para el valle.
El impacto, advirtieron, no sería únicamente para los agricultores. También podría perjudicar la economía de las familias que dependen directa e indirectamente de la actividad agrícola.
La Junta de Usuarios indicó que tiene identificados los sectores vulnerables y cuenta con información técnica sobre su ubicación y dimensiones
Durante la conferencia se presentó una estimación preliminar según la cual se requerirían alrededor de S/1 millón para intervenir un kilómetro en un punto crítico.
Bajo ese cálculo, la atención de los 47 sectores demandaría aproximadamente S/47 millones.
La propuesta contempla aprovechar material disponible en el cauce y utilizar roca para reforzar determinados sectores de las riberas.
Piden intervención antes de una emergencia
La Junta de Usuarios insistió en que las acciones deben ejecutarse antes de que se produzcan lluvias intensas y no cuando el río ya haya provocado daños.
Además, pidió la participación de los alcaldes y de las organizaciones de usuarios en las decisiones relacionadas con la prevención y gestión del riesgo.
Los dirigentes anunciaron que llevarán su preocupación ante las autoridades del Gobierno central y solicitarán que el río Chicama sea considerado dentro de las intervenciones prioritarias
“Hechos y no palabras”, fue el llamado realizado por la Junta de Usuarios, que teme que la falta de prevención termine convirtiendo los 47 puntos críticos en una emergencia de mayor magnitud para el valle Chicama.