Por: María Fernanda Fernández
Pucallpa inició la semana con protestas y bloqueos debido al incremento del precio de los combustibles. Transportistas y organizaciones sociales tomaron el óvalo Sáenz Peña y bloquearon la carretera Federico Basadre para exigir medidas frente al aumento de sus costos de operación.
En Loreto, los gremios anunciaron una paralización del transporte urbano, interurbano y fluvial para los días miércoles y jueves. El precio del combustible supera los S/30 por galón en algunas zonas, situación que, según los transportistas, afecta directamente sus ingresos.
El impacto también alcanza a los consumidores, debido a que el aumento del combustible eleva los costos de pasajes, fletes y traslado de productos hacia los mercados.
Los dirigentes amazónicos cuestionan que los beneficios tributarios existentes en la Amazonía no se hayan traducido en precios más bajos para el combustible utilizado por mototaxistas y trabajadores del transporte fluvial.
Petroperú señaló que dispone de inventarios suficientes en su planta de Pucallpa y atribuyó el incremento a factores internacionales, entre ellos la situación en Medio Oriente y la incertidumbre relacionada con el estrecho de Ormuz. La empresa también precisó que los grifos afiliados a su red son negocios independientes y establecen sus propios precios al consumidor.
En Ucayali, los gremios movilizados exigen la presencia de la presidenta Keiko Fujimori. En Loreto, los dirigentes solicitan la instalación de una mesa de diálogo de alto nivel y la participación del ministro de Energía y Minas.
El conflicto por el precio de los combustibles también se trasladó al sur del país. En Tacna, los transportistas convocaron un paro de 48 horas ante el incremento de sus costos, situación que llevó a la Dirección Regional de Educación a suspender las clases presenciales en el ámbito de la UGEL.
Los usuarios también expresaron su preocupación ante un posible aumento de los pasajes. Vecinos denunciaron que algunas empresas pretenderían elevar la tarifa hasta S/1,50, lo que representaría un incremento del 50%.
Con movilizaciones simultáneas en Ucayali, Loreto y Tacna, el alza de los combustibles se convierte en uno de los primeros conflictos sociales de alcance multirregional que deberá afrontar el nuevo Gobierno.