Por: Redacción TopNews
El economista Alan Greenspan falleció a los 100 años debido a complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson, según informó su esposa, la periodista Andrea Mitchell.

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“Alan falleció en nuestra casa esta mañana, a los 100 años, debido a complicaciones de la enfermedad de Parkinson. Fue un hombre de gran talla que ayudó a configurar la economía estadounidense durante décadas bajo administraciones de ambos partidos, pero que siempre fue honesto al reconocer sus errores”, expresó en su comunicado.

Michael Reynolds /EFE
Considerado una de las figuras más influyentes de las finanzas globales, estuvo al frente de la Reserva Federal de Estados Unidos entre 1987 y 2006, periodo en el que trabajó bajo las administraciones de Ronald Reagan, George H. W. Bush, Bill Clinton y George W. Bush.
Durante su gestión, la economía estadounidense atravesó una prolongada etapa de expansión, con bajos niveles de desempleo, crecimiento sostenido y un mercado bursátil en ascenso. Su liderazgo también fue puesto a prueba apenas asumió el cargo, cuando ocurrió el denominado “Lunes Negro” de 1987, una de las mayores caídas bursátiles de la historia. La rápida respuesta de la Reserva Federal contribuyó a estabilizar los mercados y consolidó su reputación como una autoridad económica de referencia.

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Con el paso de los años, Greenspan se convirtió en una de las voces más escuchadas de la economía mundial, al punto de ser conocido como el “Maestro” y el “Oráculo”. Sin embargo, atravesó una crisis financiera de 2008, donde numerosos analistas atribuyeron parte de la responsabilidad a las bajas tasas de interés y a la limitada supervisión del sistema financiero durante su mandato. Posteriormente, el propio economista reconoció errores en sus previsiones sobre la capacidad de autorregulación de los mercados.
Antes de dedicarse plenamente a la economía, Greenspan desarrolló una faceta artística ligada a la música y llegó a realizar giras como saxofonista y clarinetista. Más adelante ocupó cargos de asesoría en varias administraciones republicanas hasta ser designado para dirigir la Reserva Federal. Su trayectoria lo convirtió en una de las personalidades más influyentes de la política económica estadounidense del último medio siglo.