Por: Redacción TopNews
Las lluvias intensas, la activación de quebradas y la variabilidad climática continúan representando un desafío para La Libertad, una región donde la planificación y la prevención se han vuelto prioritarias. Ante este panorama, la ingeniería ambiental se posiciona como una de las especialidades con mayor capacidad para aportar soluciones sostenibles y reducir riesgos que afectan tanto a la población como a las actividades económicas.
De acuerdo con Milagros Córdova Arbulú, coordinadora de Ingeniería de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) en Trujillo, “la gestión ambiental actual requiere profesionales capaces de integrar criterios técnicos, normativos y sostenibles en todas las etapas de los proyectos, desde su planificación hasta su ejecución y monitoreo”. En ese sentido, explicó que una de las principales funciones del ingeniero ambiental es anticipar posibles impactos mediante estudios y evaluaciones previas que permitan evitar daños ambientales y sociales antes de ejecutar obras o actividades productivas.

Otro de los aportes importantes está relacionado con el manejo eficiente del agua y la gestión de residuos sólidos, dos aspectos que cobran especial relevancia en ciudades expuestas a eventos climáticos extremos. La especialista indicó que estos profesionales intervienen en el diseño de sistemas orientados al tratamiento y aprovechamiento sostenible del recurso hídrico, además de impulsar procesos que reduzcan los impactos ambientales y sanitarios derivados de la acumulación de desechos.
Asimismo, la ingeniería ambiental también participa en el control de emisiones contaminantes y en la implementación de modelos de economía circular, enfocados en optimizar recursos y disminuir residuos. Según Córdova, esta visión resulta fundamental para fortalecer la resiliencia de los sistemas urbanos y productivos en un contexto donde la adaptación climática y el desarrollo sostenible forman parte de la agenda pública y empresarial de la región.