Por: Redacción Top News
El asentamiento de Áspero, perteneciente a la Civilización Caral, vuelve a posicionarse como un foco clave de investigación tras el hallazgo de una estructura vinculada a la observación del cielo. El descubrimiento, liderado por la arqueóloga Ruth Shady Solís y difundido por el Ministerio de Cultura, evidencia la existencia de espacios diseñados para registrar fenómenos naturales y su impacto en la vida cotidiana.

Conocimiento aplicado al entorno
Las investigaciones indican que los antiguos pobladores realizaban un seguimiento sistemático del Sol, la Luna y las estrellas, lo que les permitía anticipar cambios en las mareas y el clima. Esta capacidad de predicción fue clave para organizar actividades como la pesca, el marisqueo y el intercambio con comunidades agrícolas del valle de Supe, optimizando el uso de recursos.
La estructura fue ubicada en el Sector J1, en una zona estratégica cercana a edificaciones principales y con visibilidad hacia el litoral y el valle. Su emplazamiento sugiere una planificación orientada a maximizar la observación del horizonte y comprender los ciclos naturales que influían en la economía del asentamiento.
Evidencia de especialización social

En declaraciones recogidas por la Agencia Andina, el equipo investigador precisó que estos estudios buscan "comprender cómo fue la formación de la civilización Caral y su desarrollo a través del tiempo". Asimismo, se destacó que los antiguos habitantes "fueron conociendo cómo podían mejorar para tener el buen vivir compartiendo con todas las poblaciones que habitaban en esa aldea", lo que impulsó el desarrollo de un sistema organizado.
Además, se subrayó que la existencia de esta infraestructura confirma la presencia de "especialistas dedicados a ese conocimiento", reflejando un nivel avanzado de organización social. Este hallazgo refuerza el rol de Áspero como un importante centro pesquero y de intercambio dentro de la red de la Civilización Caral.