Por: Redacción Top News
Un equipo de especialistas peruanos identificó en el valle de Chicama un amplio conjunto arqueológico vinculado a la cultura Chimú que incluye un geoglifo de gran extensión, una estructura ceremonial y un vasto sistema agrícola. El hallazgo amplía la comprensión sobre cómo esta sociedad organizaba su territorio y articulaba poder, producción y religión en la costa norte del Perú.

La investigación se centró en un sector ubicado al norte de la zona conocida como Quebrada del Oso, área estudiada décadas atrás pero que no había sido registrada con el nivel de detalle actual. Gracias al uso de drones y tecnologías de mapeo digital, el equipo logró identificar un trazo lineal de aproximadamente dos kilómetros que conecta el asentamiento fortificado de Cerro Lescano con los campos de cultivo y se proyecta hacia el Cerro Tres Cruces. Esta línea, formada por acumulaciones de piedras, habría funcionado como un camino ceremonial que integraba puntos considerados sagrados dentro de la cosmovisión andina.

El registro también permitió determinar que no se trata de estructuras aisladas, sino de un complejo que supera las 100 hectáreas. En la zona se han identificado extensos surcos agrícolas con distintos patrones de diseño, canales secundarios derivados del sistema hidráulico principal y evidencias de intensa actividad productiva.

El conjunto incluye una plataforma cuadrangular de piedra orientada hacia el norte, frente a una amplia plaza que habría congregado a numerosos participantes en ceremonias públicas. Restos de cerámica Chimú en superficie de entre los años 1100 y 1470 d.C., con posible continuidad durante el periodo inca. No obstante, los investigadores advierten que el sitio enfrenta amenazas por obras de infraestructura y expansión de actividades privadas.