Por: Redacción Top News
Cada 3 de marzo se recuerda el Día Mundial de la Audición, una fecha que pone sobre la mesa un problema creciente: el deterioro auditivo asociado al uso indiscriminado de audífonos. Especialistas en otorrinolaringología alertan que escuchar música o contenidos con el volumen elevado y durante varias horas al día puede derivar en pérdida parcial o total de la capacidad de oír.

Los dispositivos que se introducen directamente en el conducto auditivo, conocidos como tipo tapón, son los más riesgosos, especialmente entre adolescentes y jóvenes, quienes suelen utilizarlos por periodos extensos. El peligro aumenta en espacios con alto nivel de ruido, como conciertos, discotecas o zonas industriales, donde las personas tienden a subir aún más el volumen para aislar el sonido externo, superando niveles que resultan dañinos para el oído.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, cada vez más casos de pérdida auditiva se presentan a edades tempranas debido a la exposición constante a dispositivos electrónicos desde la infancia. El daño puede comenzar incluso antes de los 12 años y avanzar silenciosamente hasta hacerse evidente en la adultez joven, muchas veces de forma irreversible.

Antes de que aparezca una sordera permanente, el cuerpo suele enviar señales de advertencia: zumbidos persistentes (tinnitus), dolor ante ruidos intensos como sirenas o bocinas, e incluso molestias después de retirar los audífonos tras un uso prolongado. Los especialistas recomiendan no superar el 50 % del volumen del celular, hacer pausas de 15 a 30 minutos por cada hora de uso y evitar escuchar música en entornos ruidosos.