Por: Redacción TopNews
El 22 de febrero de 2014, fuerzas de seguridad mexicanas capturaron a Joaquín “El Chapo” Guzmán en un hotel de Mazatlán, en el estado de Sinaloa, tras una extensa operación de inteligencia.
El operativo se ejecutó sin efectuar disparos y fue considerado uno de los mayores logros contra el crimen organizado en ese momento. Guzmán llevaba 13 años prófugo desde su fuga en 2001 del penal de máxima seguridad de Puente Grande.
El poder del Cártel de Sinaloa
Guzmán Loera era líder del Cártel de Sinaloa, organización dedicada al tráfico internacional de drogas y considerada una de las más poderosas y violentas del crimen organizado contemporáneo.
Bajo su mando, el cartel consolidó rutas de envío de cocaína, heroína, metanfetaminas y marihuana hacia Estados Unidos y otros mercados internacionales, lo que lo convirtió en uno de los narcotraficantes más buscados del mundo.
La fuga que volvió a sacudir a México
La captura de 2014 representó un golpe simbólico para el Estado mexicano. Sin embargo, el impacto duró poco.
En junio de 2015, Guzmán volvió a escapar, esta vez del penal de máxima seguridad del Altiplano, a través de un túnel de más de un kilómetro y medio construido debajo de su celda, en una de las fugas más audaces registradas en la historia reciente del país.
Condena a cadena perpetua en Estados Unidos
Tras ser recapturado definitivamente en 2016, Guzmán fue extraditado a Estados Unidos en 2017.
En 2019 fue condenado a cadena perpetua y actualmente cumple su sentencia en la prisión federal ADX Florence, en Colorado, bajo un régimen de máxima seguridad.