Por: Victoria Pereda
La Organización de las Naciones Unidas ha activado sus mecanismos políticos y diplomáticos frente a la crisis desatada en Venezuela, con un llamado central al respeto del derecho internacional y a la contención de la violencia. El secretario general, António Guterres, expresó la alarma del organismo por los hechos ocurridos en Caracas y advirtió sobre el riesgo de un efecto desestabilizador en toda la región, instando a los Estados involucrados a priorizar la paz y la legalidad.

Bianca Otero/ZUMA/IMAGO
Ante el Consejo de Seguridad, la ONU transmitió la “profunda preocupación” de Guterres por la acción militar extranjera y recordó que la Carta de las Naciones Unidas prohíbe el uso de la fuerza contra la soberanía y la independencia política de los Estados. Desde el organismo se alertó además sobre una posible agravación de la crisis interna venezolana y sus consecuencias transfronterizas.
Guterres exhortó a las autoridades venezolanas a involucrarse en un proceso de diálogo amplio y democrático que garantice los derechos humanos y el estado de derecho, subrayando que la situación judicial del mandatario detenido en Estados Unidos no exime a la comunidad internacional de cumplir las normas que rigen el orden global.

Olga Berrios
El organismo también ha puesto el acento en la protección de la población civil. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió actuar con moderación y afirmó que “la protección de la población de Venezuela es primordial y debe guiar cualquier medida que se adopte”. En la misma línea, la ONU recordó que el derecho internacional ofrece vías legales para abordar delitos graves sin recurrir a intervenciones militares.