Por: Victoria Pereda
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro se produjo durante una incursión militar de gran escala ejecutada a las 2 de la madrugada en Caracas. De acuerdo con reconstrucciones periodísticas basadas en fuentes militares citadas por El País y The New York Times, comandos estadounidenses irrumpieron de forma coordinada en objetivos estratégicos para aislar al mandatario y extraerlo del país en cuestión de horas.

La operación, diseñada durante meses, combinó fuerzas especiales en tierra y aire. Más de 150 aeronaves, entre helicópteros, cazas, bombarderos, aviones de inteligencia y drones despegaron desde una veintena de bases y buques en distintos puntos del hemisferio occidental. El objetivo fue abrir corredores seguros, neutralizar defensas antiaéreas y permitir el ingreso de los equipos encargados de la captura.

Imagen: REUTERS
Según el relato de altos mandos estadounidenses, el ataque se concentró en instalaciones militares para reducir la capacidad de respuesta. En ese contexto, se produjeron bombardeos y maniobras de supresión que afectaron zonas densamente pobladas. Autoridades venezolanas informaron de al menos 40 fallecidos y numerosos heridos, entre ellos civiles. Un saldo que ha generado cuestionamientos sobre el impacto humanitario del operativo, como subrayan investigaciones de The New York Times.

Imagen: The New York Times
“La palabra integración no alcanza para describir la enorme complejidad de una misión de este tipo”, afirmó el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE. UU. La ubicación de Maduro fue determinada mediante inteligencia previa y vigilancia persistente. Una vez identificado el complejo donde se encontraba, unidades de élite descendieron desde helicópteros a baja altura, cortaron el suministro eléctrico en sectores de la capital y avanzaron con rapidez para asegurar el perímetro.
Tras el arresto, Maduro y su esposa fueron llevados a la fuerza en helicóptero hacia un buque estadounidense y trasladados fuera de Venezuela. El presidente Donald Trump confirmó la operación horas después y sostuvo que se trató de una acción “rápida y precisa”. Por otro lado, analistas advierten que el uso de una fuerza tan amplia, con cientos de aeronaves y víctimas civiles, marcan un punto de inflexión geopolítico en América Latina, cuyas consecuencias aún son inciertas.