Por: Redacción Top News
Nicolás Maduro y su esposa, comparecieron este lunes ante un tribunal federal en el Bajo Manhattan, donde afirmaron no tener responsabilidad alguna en los delitos que se les imputan en Estados Unidos. Durante la audiencia en español que sostuvieron con Maduro de la ayuda de un intérprete, este sostuvo que las acusaciones carecen de fundamento y reiteró que su detención fue irregular tras la operación militar que derivó en su traslado a Nueva York junto con su esposa.

Eduardo Munoz (REUTERS)
Al momento de responder al juez Alvin Hellerstein, Maduro con apoyo de un intérprete, rechazó los cargos de narcotráfico y conspiración. “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente. Sigo siendo presidente de mi país”, expresó ante la corte, antes de que el magistrado interrumpiera su intervención para continuar con el procedimiento judicial.
Su esposa, Cilia Flores, también compareció en la misma diligencia y negó de manera absoluta las imputaciones en su contra. Flores aseguró que no había cometido ninguno de los delitos que le atribuye la fiscalía estadounidense, sumándose así a la estrategia de defensa basada en la negación total de los cargos.

Al finalizar la sesión, y mientras abandonaba la sala, Maduro insistió en su postura de inocencia frente a quienes lo increparon desde el público. El exgobernante manifestó su confianza en recuperar la libertad y reafirmó que su situación responde a una acción injustificada en su contra.
La audiencia marcó el inicio formal de un proceso judicial que podría extenderse hasta marzo del 2026. Por ahora, la defensa legal de Maduro sostiene que su cliente no solo es ajeno a los delitos que se le atribuyen, sino que además fue privado de su libertad de manera ilegal, argumento que buscará reforzar en las siguientes etapas del caso.