

Por: Redacción Top News
Desde las 4 a.m., miles de trujillanos despertaron en medio del caos. El agua inundaba sus viviendas y, sin la presencia inmediata de las autoridades, tuvieron que enfrentar la emergencia por su cuenta. Con baldes, escobas y lo que tuvieran a la mano, intentaban salvar lo poco que podían mientras el agua se filtraba por puertas y techos.
Quebradas activadas y barrios sumergidos en lodo
Las lluvias intensas activaron simultáneamente las quebradas San Carlos (Laredo), San Idelfonso (El Porvenir) e Indoamérica (La Esperanza), provocando desbordes e inundaciones en diversos sectores de Trujillo. En El Porvenir, vecinos desesperados hicieron colectas para abastecer de combustible a maquinaria pesada y remover el lodo acumulado en las calles.
En Florencia de Mora, una familia quedó atrapada dentro de su propia vivienda en la cuadra dos de la avenida 28 de Julio. Con el agua llegando a las rodillas, usaron baldes para tratar de evacuar el líquido que, una vez más, los sorprendió sin ninguna medida de prevención por parte de las autoridades.
Mientras tanto, en Huanchaco, el techo del Puesto de Salud 1ro de Mayo está al borde del colapso, amenazando la seguridad de pacientes y personal médico. "No podemos seguir atendiendo en estas condiciones, necesitamos ayuda urgente", clamaron los trabajadores del establecimiento.
Crisis sanitaria: colapso de desagües y emergencia en el agua potable
Las lluvias no solo trajeron inundaciones, sino también el colapso del alcantarillado. En varias zonas, los buzones de desagüe reventaron, provocando la salida de aguas servidas a las calles, convirtiendo el drama en un riesgo sanitario inminente.
Sedalib S.A. emitió un comunicado alertando sobre la reducción de la producción de agua en Chavimochic de 1,200 l/s a solo 700 l/s. La empresa activó su Plan de Contingencia, pero exhortó a la población a usar el agua con extrema responsabilidad.
Autoridades llegan tarde y los ciudadanos exigen respuestas
Horas después del desastre, el gobernador César Acuña llegó a La Esperanza para evaluar los daños. "Las familias de Wichanzao viven en condiciones indignas. Hoy hemos desplegado motobombas y herramientas para ayudarlas", declaró.
Sin embargo, los vecinos no tardaron en expresar su molestia. "No es solo la lluvia, el desagüe también se desborda. En 2023 nos prometieron cambiar las tuberías, pero nunca lo hicieron. Creímos en su palabra, pero nunca hubo ningún documento que lo respalde. Ahora exigimos respuestas", reclamó un ciudadano.
Trujillo en alerta: el temor de un nuevo 2017
La última vez que las principales quebradas de la provincia se activaron simultáneamente fue en el 2017, cuando San Idelfonso se desbordó hasta siete veces, causando estragos en El Porvenir, el Centro Histórico y Víctor Larco. Hoy, los trujillanos temen que la historia se repita.
Mientras tanto, la población sigue enfrentando la emergencia con sus propios medios, esperando que esta vez, las autoridades no lleguen demasiado tarde.